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Obesidad Infantil: Un problema en auge

El 14% de los niños españoles son obesos, según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, y un 28% tienen sobrepeso. Desde el Hospital Sant Joan de Deu explican que las cifras empiezan a ser alarmantes ya que los pequeños están empezando a contraer enfermedades derivadas de la obesidad que hasta ahora sólo eran propias de adultos. La diabetes tipo II es una de estas enfermedades que hasta ahora sólo se veía en adultos. La prevención de la obesidad puede empezar en el embarazo, e incluso antes, como explican algunos estudios que apuntan que el ambiente vivido durante la gestación podría marcar la predisposición a contraer enfermedades de adulto. Una dieta sana, un buen ritmo de sueño o evitar el tabaco y el estrés podrían prevenir futuros problemas.


*El hábito de alimentarse bien*

Es importante acostumbrar al niño a alimentarse bien. Darle el alimento adecuado desde su nacimiento es la mejor forma de mantenerlo con buena salud. Y todo empieza con la leche materna, y luego con las papillas y después con los menús. Es necesario que el niño pruebe de todo un poco, que su alimentación sea variada y completa hasta por lo menos los dos años de edad.

Hacer de la mesa un lugar de encuentro placentero; compartir la mesa, la compañía así como evitar la televisión para conseguir mejor comunicación nos ayudará a obtener un buen hábito y si paralelamente estimulamos las actividades físicas al aire libre, prevendremos la obesidad del pequeño e incluso nos ayudará a mantener nuestra línea.

*Hábitos alimentarios saludables*
Según el Ministerio de Sanidad:

1-.Los diversos estudios con los que cuenta el Ministerio estiman que el 6,2% de la población infantil y juvenil española no desayuna habitualmente y que existe una relación clara entre este mal hábito alimenticio y la obesidad. Por lo tanto, el primer consejo es NUNCA PRESCINDIR de un DESAYUNO completo compuesto por lácteos, cereales (pan, galletas, cereales de desayuno...) y frutas a las que debería dedicarse entre 15 y 20 minutos de tiempo. De esta manera, se evita o reduce la necesidad de consumir alimentos menos nutritivos a media mañana y se mejora el rendimiento físico e intelectual en el colegio.

2- Cuanta mayor variedad de alimentos exista en la dieta, mayor garantía de que la alimentación es equilibrada y de que contiene todos los nutrientes necesarios. Los cereales (pan, pasta, arroz, etc.), las patatas y legumbres deben constituir la base de la alimentación, de manera que los hidratos de carbono representen entre el 50% y el 60% de las calorías de la dieta. Las grasas no deben superar el 30% de la ingesta diaria. Las proteínas deben aportar entre el 10% y el 15% de las calorías totales, debiendo combinar proteínas de origen animal y vegetal.

3- Se debe incrementar la ingesta diaria de frutas, verduras y hortalizas hasta alcanzar, al menos, 400 gr./día. Eso es, consumir, como mínimo, 5 raciones al día de estos alimentos.

4- Moderar el consumo de productos ricos en azúcares simples, como golosinas, dulces y refrescos.

5- Reducir el consumo de sal, de toda procedencia, a menos de 5 gr./día, y promover la utilización de sal yodada.

6- Beber entre uno y dos litros de agua al día.

7- Involucrar a todos los miembros de la familia en las actividades relacionadas con la alimentación: hacer la compra, decidir el menú semanal, preparar y cocinar los alimentos, etc.


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