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Claves para superar la mamitis o la papitis

Hacia los dos años puede ser que el peque muestre un claro favoritismo por una persona de su entorno. El objetivo de su amor suele ser su padre o su madre.


Esta mamitis o papitis suele deberse a dos motivos:

- Está pasando por una fase en la que se siente inseguro y necesita acercarse al progenitor con el que se encuentra más protegido.
- Necesita probar nuevas capacidades y reclama al más impulsivo o lanzado.

Si eres el “prefe” en este momento… No asumas por completo sus cuidados por mucho que el peque insista. Intenta actuar como puente de unión entre él y tu pareja. Por el contrario, si eres el miembro “rechazado” evita sentirte molesto y piensa que en realidad tu hijo no es consciente de estos feos. Intenta acercarte a él poco a poco, sin imponer tu presencia pero demostrándole que estás ahí. Implícate en sus juegos y en sus cuidados.

Los primeros celos
Cuando el bebé está embelesado con alguno de sus padres es posible que lleve fatal que el otro le abrace y le bese, porque siente que va a quitarle algo que es sólo suyo. Si es el caso de vuestro peque no dejéis de demostraros afecto en su presencia. Debe entender que sois sus padres pero que también tenéis una relación de pareja y por eso dormís juntos. Que cada cuál tiene su lugar en la familia y sobre todo siempre mostrarle cariño a él.

La mamitis o papitis es pasajera
Repartir a diario los cuidados y juegos es la forma más evidente de demostrarle que puede contar con los dos por igual. El “contigo no” forma parte de su evolución y no significa que no os quiera, es solo una fase más en su crecimiento. No pasa nada.. Pronto cambiará de favorito.


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