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Hidrátale durante los meses fríos

El componente mayoritario en el cuerpo humano es el agua por eso el mantenimiento de un estado de hidratación es necesario para el perfecto funcionamiento de nuestro organismo. El agua permite el transporte de nutrientes, un normal funcionamiento metabólico y regula la temperatura corporal, entre otras importantes funciones.


En el caso de los niños, y especialmente en el recién nacido, la proporción de agua es aun mayor que en el adulto y es por ello que el riesgo deshidratación es más elevado. Además, como están en constante crecimiento y actividad, las pérdidas de líquidos y sales minerales son continuas: a través del sudor, de la orina e incluso de los pulmones cuando respiran. ¡Aunque no demande líquidos hay que ofrecérselos a menudo!

¿Qué beber?

-Agua: Es el mejor aliado para calmar la sed y para hidratar a los peques. El agua la podemos tomar bebida, pero también existen muchos alimentos que están compuestos por ella, como por ejemplo, la fruta, las infusiones o sopas.

-Zumos de frutas naturales o sin azúcares añadidos: Los zumos proporcionan hidratación, además la fructosa –el tipo de azúcar que contienen las frutas- aporta energía.

-Lácteos: calman la sed y son la primera fuente de calcio.

Bebidas con sales minerales: La realización de actividad física conlleva una gran pérdida de sales minerales. Estas son indispensables para el buen funcionamiento del organismo por eso es importante reponerlas.


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