Volver a lista consejos
Mi pequeño está enmadrado

Muchos niños, durante el primer año de vida, desarrollan la llamada ansiedad de separación y se sienten desamparados cuando sus padres intentan dejarlos con otras personas o, simplemente, desaparecen de su campo de visión. Los bebés menores de 6 meses suelen aceptar y adaptarse muy bien a las personas que le cuidan mientras satisfagan sus necesidades. Entre los 8 meses y 1 año de edad, los niños se vuelven cada vez más independientes, sin embargo, también aumenta en ellos la incertidumbre respecto a separarse de sus padres. En este momento es cuando se desarrolla la ansiedad de separación, y un niño puede ponerse nervioso y alterarse cuando uno de sus padres intenta irse.


Entre los 4 y 7 meses, ocurre un hecho llamado “sentido de permanencia de los objetos” es decir, que todavía no han aprendido a que las cosas y las personas siguen existiendo aunque ellos no las vean. Todavía no entienden el concepto de tiempo pero saben que tienen un papá y una mamá, y si no pueden verlos significa que se han ido y no saben cuando se ausentan o desaparecen si volverá ni cuándo lo harán...Les da igual adónde haya ido (cocina, habitación contigua, cuarto de baño, teléfono o despacho): su cuidador ha desaparecido, y hará todo lo que pueda para intentar que vuelva. ¿Cómo? Llorando sin parar hasta conseguirlo; los padres o el cuidador, al oírlo, irán a buscarlo y se lo llevarán en brazos a los sitios mencionados. Si va teniendo éxito con sus llantos y recogidas en brazos acabará permanentemente en brazos (generalmente la madres) y se transformará en un niño “enmadrado”…e incómodo. Aunque el término enmadrado no está aceptado por la RAE significa encariñarse excesivamente el hijo o la hija con la madre.

La edad en la que aparece la ansiedad por separación puede variar de un niño a otro; algunos no la tienen y en otros entre los 18 meses y los 2½ años de edad. Este enmadramiento no hay que confundirlo con una verdadera ansiedad de separación producida por acontecimientos estresantes. Situaciones inesperadas, ingresos en hospital, entrar en una guardería, cambiar de canguro, nacimiento de un hermano, mudarse a otra vivienda, tensiones en el hogar, abuso o acoso escolar.

¿Cuánto dura la ansiedad de separación? Varía, dependiendo del niño y de cómo respondan los padres. En la mayoría de los niños, la ansiedad por separarse de sus padres se supera sin necesidad de atención médica. En algunos casos, según sea la personalidad del niño, la ansiedad de separación puede durar desde la primera infancia hasta la escuela. Si la ansiedad de separación interfiere con sus actividades normales, puede ser un signo de alerta de algo importante esta ocurriendo en su interior y hay que consultar a un experto si tiene:síntomas de pánico (como náuseas, vómitos o dificultades para respirar) o crisis de angustia antes de que uno de los padres se vaya:

• pesadillas relacionadas con la separación
• temor a dormir solo
• temor excesivo a perderse o ser secuestrado o ir a los sitios sin los padres

Como colofón podemos decir que, en general, la resistencia o protesta del niño a que sus padres se vayan es una buena señal ya que se ha producido un apego saludable entre ambos. Os dejamos con una pregunta final: ¿Qué hacer para que un niño no se vuelva “enmadrado”?


Últimos consejos
Protege al bebé del sol Protege al bebé del sol
En verano estamos todo el día al aire libre así que debemos proteger al bebé con fotoprotectores adecuados y con gorros, gafas e incluso camisetas o ropa holgada.
Seguridad en la carretera con tu bebé Seguridad en la carretera con tu bebé
¿Vais a hacer un largo viaje con tu coche y el bebé? Te damos algunas claves para que todo vaya sobre ruedas….